Inaguración Exposición Botánica Textil
La exposición Botánica Textil se inauguró en el principal espacio patrimonial de toda la región: el Museo Regional de Aysén. Fue una mañana muy fría en Coyhaique, de esas perfectas para no moverse mucho, pero el entusiasmo e interés del público fue más fuerte.
En las profundidades rurales de Aysén, en Villa Amengual, las artesanas de la Agrupación Flores del Chilco tejieron el bosque templado que habitan, observan y cuidan. De ese proceso nació una colección de ocho choapinos donde el saber tintóreo tradicional y los conocimientos botánicos se encontraron para descubrir que, en realidad, siempre habían caminado de la mano.
Pese al frío, la sala se fue llenando. Contamos más de setenta personas reunidas para conocer la exposición. Nos sorprendió esa cantidad de asistentes, y esa sorpresa se convirtió rápidamente en una certeza: existe un interés enorme en torno a la botánica y los textiles, y también en cómo ambos mundos pueden hablarse.
La mañana tuvo varios momentos. Primero, el público pudo recorrer la muestra libremente, deteniéndose ante cada choapino, conversando sobre lo que observaban y leían. Luego nos reunimos todos en el centro de la exposición para escuchar, de la voz de las propias artesanas, los relatos detrás de cada pieza textil: los tintes utilizados, la tradición de la técnica, la especie escogida por cada una. Dispuestas junto a sus propias piezas, ellas pudieron contarle al público sobre su trabajo y lo que había detrás de cada obra.
Después vinieron las palabras de Pulso Austral, a cargo de Cecilia Moura, quien enfatizó la importancia del rol que cumplen las agrupaciones de artesanas en la región de Aysén, compartiendo los hallazgos del estudio y mapeo que realizó Pulso Austral en torno a estas agrupaciones: por qué son importantes, qué roles cumplen y cuáles son sus principales desafíos.
Tomamos asiento y se dio paso a la científica Josefina Hepp, quien compartió una charla magistral sobre botánica. En palabras simples y accesibles, nos ayudó a profundizar en el bosque, a entender su importancia para el planeta y a comprender las estructuras y usos de nuestra flora.
Por último, Juan Pablo Varela, conservador del museo, presentó el herbario del Museo Regional de Aysén: cómo nació, por qué es importante, qué especies se conservan en él y cuáles son sus proyecciones a futuro.
Cerramos con un enorme aplauso, y nos fuimos a tomar un rico café y también a recorrer la sala de ventas de la agrupación de artesanas, quienes llevaron otras hermosas piezas textiles para vender ese mismo día de la inauguración.
El montaje estuvo a cargo de Alejandra Chaparro, diseñadora de nuestro equipo. Detrás de esa sala hubo muchas horas de trabajo: diseño del espacio, impresiones, lijas, muebles, escaleras y alambres para dar forma física a cada rincón. Cuidamos que este montaje estuviese en diálogo con los textos curatoriales, escritos por Catalina Camus y Josefina Hepp, de manera que el mensaje se entendiera con claridad.
A lo anterior se sumó el trabajo de otros colaboradores: la identidad visual del proyecto fue obra de Estudio Páramo, las fotografías las tomó Francisco Vera y el cóctel estuvo a cargo de Fermentería Aysén. En la convocatoria nos apoyó Jessica Pichulaf, y por último, la selección y el montaje de las especies del herbario los realizó Juan Pablo Varela.
Viendo la sala llena, pensamos en lo que hace posible un día así. Botánica Textil es un proyecto colectivo de la Agrupación de Artesanas Villa Amengual, Pulso Austral, Fundación Chilco y el Museo Regional de Aysén, co-financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes y por nuestro plan de gestión del Programa PAOCC de Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Y esa mezcla de manos y disciplinas —artesanía, botánica, diseño, museografía, gestión cultural— es, creemos, la razón de fondo detrás de la convocatoria. Cuando unimos fuerzas llegamos mucho más lejos. La colaboración y la transdisciplina no solo amplían el impacto de lo que hacemos, también amplifican las voces de quienes normalmente no son escuchadas.