Residencia de botánica y artesanía textil reúne a artesanas del bosque templado
A fines de marzo, Pulso Austral en colaboración con Fundación Chilco, dieron vida a una residencia junto al río Mañihuales, donde confluyó la ecología, la artesanía textil y los vínculos comunitarios.
Hubo dos días que cambiaron por completo la rutina de las artesanas de Villa Amengual. No cortaron leña, no cocinaron, no hilaron ni prepararon tintes, no alimentaron animales, ni se ocuparon de las labores de cuidado que suelen completar sus jornadas. En cambio, se regalaron tiempo. Tiempo para crear, aprender, conversar y encontrarse. Los días 26 y 27 de marzo, la agrupación Flores del Chilco se internó en los bosques del Refugio Macales para experimentar una micro residencia artística.
Un programa con historia
Esta experiencia forma parte del programa Laboratorios Creativos de Oficios Textiles de nuestra organización, que desde 2019 acompaña a agrupaciones de artesanas de la Región de Aysén. A la fecha, más de 15 agrupaciones en ocho comunas han participado en estos espacios de encuentro, reflexión y aprendizaje que fortalecen el oficio textil y los vínculos comunitarios entre mujeres artesanas.
Para la Agrupación Flores del Chilco, esta es la tercera versión del programa. Un camino ya recorrido juntas que, en esta ocasión, se propone ir más profundo: el foco está puesto en la pieza del choapino, cuya técnica textil tradicional de la localidad que rescata el ingenio del uso de materiales reciclados, trabajados con lanas hiladas y teñidas por las propias artesanas. Una técnica con historia y con un importante potencial de desarrollo en el escenario textil de la Patagonia.
En esta versión, el tejido del choapino dialoga con la botánica. El resultado será una colección de choapinos inspirados en flores y plantas nativas, cuyo proceso será acompañado por un equipo interdisciplinario —agrónoma, diseñadora, psicóloga, ingeniera comercial e historiadora— y en alianza con el Herbario del Museo Regional de Aysén. El proceso culminará con la exposición de la colección en la sala Cocina de Peones del propio Museo durante los meses de junio y julio del 2026.
El bosque como maestro
Para las artesanas de Villa Amengual, la residencia fue una inmersión en la flora de los bosques templados. Guiadas por la agrónoma y escritora Josefina Hepp de Fundación Chilco, observaron con lupa los sépalos, pétalos, pistilos y estambres de las flores. Aprendieron sobre las semillas y su paciencia: cómo esperan guardadas el momento exacto para germinar. Descubrieron por qué los nombres científicos importan —porque guardan la historia de cada planta— y se maravillaron con los chilcos, esas flores tan coloridas y precisas, y con las nalcas, cuyas flores carmín se transforman con el tiempo en frutos ocres y verdes. Conocimiento científico y saber rural se encontraron en este espacio de exploración y conversación.
Para la Agrupación de Artesanas Taller Raíces de Mañihuales, el encuentro tuvo otro tinte: el poder compartir con la Agrupación Flores del Chilco. Juntas evaluamos procesos, revisamos los resultados del mapeo y conversamos sobre asociatividad y colaboración en la producción textil. También, intercambiaron experiencias, se reconocieron en las trayectorias de las otras y tejieron nuevos vínculos.
En los momentos en que las dos agrupaciones confluyeron, la residencia mostró su dimensión más humana: caminaron por el bosque, recolectaron, bordaron flores, jugaron, se rieron, se abrazaron y hablaron desde el corazón. Porque este espacio fue también de cuidado mutuo: ese tejido invisible, tan necesario, que se construye cuando las personas se encuentran de verdad.
Próximas etapas
La micro residencia es el segundo momento de un programa que aún tiene mucho por delante. Lo que sigue es igual de emocionante: una visita al Herbario del Museo Regional de Aysén para conocer el universo de las flores desde la mirada de este repositorio histórico. Trabajarán en el diseño de sus choapinos y en los patrones botánicos que utilizarán para ello, luego vendrá un otoño de tejido en sus casas y talleres, posteriormente el proceso de control de calidad de las piezas y la experimentación del montaje artístico. Finalmente la exposición de la colección de choapinos se exhibirá en el propio Museo. Todo lo vivido en el bosque, todo lo aprendido sobre sus flores y sus ciclos, irá tomando forma en cada choapino de la colección.
El programa también contempla un cuadernillo que documentará el proceso y los saberes involucrados, y una estrategia de comunicación digital para visibilizar el trabajo de las artesanas más allá del territorio.