Arte textil comunitario
Este proyecto une a mujeres artesanas y niños, niñas y jóvenes en un espacio de confianza y aprendizaje.
El arte textil se convierte en una herramienta de transmisión de saberes y de construir puentes entre distintas experiencias. El diálogo intergeneracional enriquece nuestros mundos, fortalece la comunidad y nutre el respeto mutuo.
Estas jornadas están diseñadas para crear un proceso participativo que no solo enseña habilidades textiles, sino que también busca sanar y fortalecer las conexiones comunitarias.
Cecilia Moura, psicóloga y parte del equipo de trabajo, destacó la importancia de habitar estos espacios transformadores: “Sabemos sobre el importante rol que tienen las mujeres artesanas en la transmisión de saberes en sus comunidades, como también en el cuidado y protección del medio ambiente. Por otro lado, hemos visto cómo las nuevas realidades virtuales han generado una desconexión con los saberes locales, con las emociones y la realidad que nos rodea. Es por eso que volver a encontrarnos al ritmo de la creación textil y de la naturaleza, se convierte en una gran oportunidad para fortalecer a la comunidad, desde la empatía y respeto hacia sí misma y su entorno.”
Diagnóstico participativo: Se inicia la experiencia con un diagnóstico bordado, en el que el grupo expresa sus deseos y expectativas con respecto al proceso, se levantan los temas que se trabajarán a través del tapiz.
Jornadas de encuentro textil: Se realizan actividades prácticas de bordado y patchwork, donde las artesanas adultas comparten sus técnicas y saberes con los más jóvenes.
Diálogo, reflexión y cuidado: Espacios abiertos para la conversación, donde se comparten experiencias personales y se fomenta un intercambio intergeneracional, permitiendo que ambas partes se escuchen y aprendan y apoyen mutuamente.
Actividades de mediación: Se incluyen en las jornadas de encuentro diferentes mediaciones sobre los temas que el grupo identifica como relevantes, esto se realiza junto a integrantes de la comunidad e invitados expertos/as en ecología, género, patrimonio, entre otros.
Exhibiciones, circulaciones y difusión: La difusión es parte central del proyecto ya que buscamos poner en valor e inspirar a nuevas comunidades a replicar estas experiencias intergeneracionales, es por eso que también al finalizar cada proyecto, se muestran los resultados a la comunidad y se planifican circulaciones de la obra junto a los participantes.
Evaluación: el proyecto se evalúa a través de una bitácora procesual y una evaluación participativa final, lo cual permite ir ajustando y mejorando la metodología constantemente.
Mapa textil de Balmaceda
Lugar: Balmaceda, comuna de Coyhaique
Periodo: Dic 2024-Sept 2025
Participantes: Comunidad educativa de la Escuela José Antolín Silva Ormeño y Agrupación Artesanías de la Pampa
Colaboradores: Fernanda Guarda, Museo Regional de Aysén, Fundación Kreen y Aeropuerto de Balmaceda
Financia: Fondo Para Vivir Mejor 2024 MIDESO
Puntadas de viento, memoria y comunidad. Un tapiz es siempre más que hilos entrelazados: es memoria que se hilvana, afectos que se anudan, territorio que se sueña. En Balmaceda, estudiantes, docentes, apoderadas y artesanas se reunieron para bordar, coser y dar vida a una obra textil en la que cada puntada fue un gesto compartido; conversaciones transformadas en tela y colores.
La tela que lo sostiene fue teñida a mano por artesanas locales, imprimiendo en ella la paciencia y la sabiduría de oficios heredados. Y su forma no es azarosa: reproduce el mapa original de Balmaceda diseñado por José Antolín Silva Ormeño, fundador de la escuela más antigua de la región. Así, la obra se convierte en un territorio simbólico que reúne memorias, afectos y pertenencias.
El proceso de creación fue tan diverso como profundo. En el primer encuentro, casi cincuenta personas de la comunidad se reunieron en la Escuela José Antolín Silva Ormeño. Allí, a través de juegos, conversaciones y bordados, comenzaron a aparecer palabras que condensaban su identidad: “viento”, “hogar”, “paz”, “resistencia”. Esas primeras puntadas abrieron el camino a una serie de encuentros en los que se preguntaron por el “corazón de Balmaceda” y fueron surgiendo espacios de su vida cotidiana: el gimnasio, el aeropuerto, la biblioteca, el río Oscuro, las montañas nevadas.
Más adelante, la colaboración con el Museo Regional de Aysén trajo a la escuela objetos patrimoniales —fotografías antiguas, mapas, boleadoras, melodías de antaño— que encendieron la imaginación de niños y niñas, quienes soñaron al “piche prehistórico” recorriendo la pampa. Y en salidas a la naturaleza, junto a Fundación Kreen, los participantes observaron su entorno, transformando en bordados la inmensidad de la pampa, el vuelo de los cóndores, los animales de la vida rural y la fuerza incesante del viento.
Así, este tapiz fue creciendo puntada a puntada, mes a mes, entre aprendizajes compartidos y vínculos que se hicieron más fuertes. Lo que aquí se expone no es solo un objeto textil: es el corazón de Balmaceda latiendo en hilos y colores, un testimonio colectivo que recuerda que al tejer juntos no solo se transforma la tela, sino también el entramado social que nos sostiene.
El bordado es un oficio que acompaña a profundizar en cada puntada, es meditativo; pero cuando es colectivo, es como un mantra comunitario. Nos invita a observar desde otra perspectiva el paisaje cotidiano. A simple vista Balmaceda parece agreste, pero es profundamente hermoso: por su gran amplitud y que pese a al frío y el viento es tan cálido en sus colores: desde al amarillo oro al bermellón”.Fernanda Guarda, artesana local, facilitadora y diseñadora del tapiz
Este tapiz se expuso en la Escuela José Antolín Silva Ormeño de Balmaceda y próximamente, durante la temporada turística, en el Aeropuerto de Balmaceda.
BITÁCORA DE UN TAPIZ COLECTIVO EN BALMACEDA

Estreno del tapiz

Nuestro mapa, al estilo de José Antolín Silva Ormeño

Jornada de costura y preparación del fondo

¡A terminar trabajos inconclusos!

De la naturaleza al textil

Naturaleza que nos abrazas e inspiras

Las huellas del Patrimonio entre puntadas

El corazón de Balmaceda

Comienza el tapiz, bordando conversaciones
Arte Textil y Ecología en Bahía Murta
Lugar: Bahía Murta, comuna de Río Ibáñez
Periodo: Ene-Dic 2024
Participantes: Comunidad educativa de las Escuelas Rurales Carretera Austral de Bahía Murta y María Antonieta Parra de Puerto Sánchez y las Artesanas de Feria Campesina Bahía Murta
Colaboradores: Centro CIEP, Flor de Murta Patagonia, Diez y Ocho audiovisual
Financia: Fondo Para vivir mejor 2024 MIDESO
Bahía Murta es un pequeño pueblo ganadero y artesano a orillas del Lago General Carrera, en la desembocadura de los ríos Murta, Engaño y Resbalón.
Entre junio y diciembre de 2024, la comunidad de las escuelas de Carretera Austral de Bahía Murta y María Antonieta Parra de Puerto Sánchez, junto a nuestras compañeras, Las Artesanas de Feria Campesina Bahía Murta crearon este colorido Tapiz Colectivo, que nos permitió aprender con las niñas y niños diferentes temáticas que son importantes para la comunidad como la flora y fauna, los glaciares, huerta, semillas y alimentos, y descubrir juntos cuál es el corazón de su localidad.
Me llena el alma ver cómo se pueden plasmar tantas emociones en algo tan concreto como una tela. Ver en un retazo de tela el lugar donde vivimos, juntarnos con la Comunidad de Puerto Sánchez, con los niños de Sánchez, que aunque son pocos, están aquí. Es tan bonito ver realizado este proyecto, en un lugar donde tanta gente emigra a las grandes urbes. Es maravilloso.María Velazquez, representante de la Feria Campesina Bahía Murta
Villa Mañihuales
Lugar: Villa Mañihuales, comuna de Aysén
Periodo: Ene-Dic 2022
Participantes: Comunidad educativa del Liceo Mañihuales y Taller de Artesanas Raíces de Mañihuales
Colaboradores: Daniela Pizarro, Museo Regional de Aysén
Financia: Fondo Para vivir mejor 2022 MIDESO
En Villa Mañihuales, una localidad rural ubicada en la comuna de Aysén, nos reunimos con las integrantes de la agrupación de artesanas y los estudiantes del Liceo y dimos vida a este proceso de creación y bordado intergeneracional. Transferencia no solo de saberes y oficios, sino sobre todo de experiencias de vida.
El tapiz colectivo se expuso en Liceo Mañihuales, en Museo Regional de Aysén y en Escuela Hamburgo de Puyuhuapi.
Aprendimos a bordar, pero también a mirar, entender, cómo las señoras habían aprendido. Una idea que no nace del trabajo, sino desde la entretención. Lo que más me gustó fueron los compañeros, la red de apoyo.
Ivan, estudiante de Liceo Mañihuales