Arte, ciencia y pesca con mosca en torno al Simpson
Desde Pulso Austral fuimos parte de La Confluencia, el evento organizado por Patagonia que reunió a la comunidad de la pesca con mosca a orillas del río Simpson los días 7 y 8 de noviembre.
En alianza con la Coalición Ríos Protegidos, llegamos con una propuesta pensada para esta comunidad en particular: los y las pescadoras son quienes pasan más horas observando el río. Entienden su caudal, sus ritmos, sus dinámicas estacionales. Son los primeros en notar sus cambios y en percibir las presiones ambientales que lo afectan. Por eso muchos ya contribuyen al trabajo científico, aportando datos que nacen de esa observación sostenida y cercana. La idea que guió nuestra participación fue esa: que esta comunidad tiene todo para convertirse en guardiana activa del río.
La primera jornada, en la tienda Patagonia de Coyhaique, comenzó con una presentación conjunta de Pulso Austral y Ríos Protegidos. Cada organización compartió su trabajo y su vínculo con el río Simpson, mostrando desde ángulos distintos —el arte y la ciencia, la conservación y la comunidad— por qué este río merece ser conocido y protegido. Luego de la presentación, abrimos el laboratorio creativo.
La propuesta fue directa: explorar la relación personal de cada participante con el río a través del bordado de datos y la pintura en acuarela. Les hicimos tres preguntas:
¿Qué me regala el río?
¿Qué le regalo yo al río?
¿Cuáles son los indicadores de que un río está sano?
No desde la ciencia pura ni desde el paper, sino desde la experiencia de quienes frecuentan el Simpson en cada estación, que lo leen en el color del agua y en el comportamiento de sus especies. Todo fue respondido a través del arte: trazos, colores, hilos y formas que fueron construyendo una imagen colectiva del río tal como lo vive esta comunidad. Las obras mismas se convirtieron en el hilo conductor de la conversación, facilitando y mediando el intercambio de manera natural.
Al día siguiente, ya con los trabajos a la vista, mostramos los resultados del laboratorio y los usamos como punto de partida para profundizar el diálogo. A partir de lo que cada uno había expresado en su obra, fuimos mediando una conversación orientada a construir acuerdos concretos para el cuidado y la protección del río.
La Confluencia confirmó algo que el proyecto Río Simpson Tejido viene planteando desde el principio: el río convoca. Y cuando convoca, la conversación sobre su cuidado se vuelve posible.